martes 27 de octubre de 2009
Brindemos.
lunes 19 de octubre de 2009
Vamos a ello.
miércoles 14 de octubre de 2009
El Gürtel Valenciano, Sección de caballeros.
Jetas.
Es una de las palabras que mejor resumen la situación interna que vive el Partido Popular en la Comunidad Valenciana y su relación con la Dirección nacional de Génova 13. El penúltimo episodio se vivió ayer por la noche y esta mañana con la sí/no-destitución de Ric Costa.
Iba yo con la empanada matinal en el autobús (ayer hubo que bajar a Cartagena, ya os contaré por qué) hacia Murcia y ahí estaban, en unas radios y en otras, hablando del asunto que ahora mismo se lleva el protagonismo en España: El Gürtel Valenciano, Sección de caballeros (es decir, Ricardo Costa y sus movidas). Contaban los follones (incalificables de otro modo) que hubo anoche con esta gente. Que si se reunió la dirección regional pepera valenciana y tras hablar Costa, Camps forzó los aplausos para que nadie hablara. Que si Trillo y González Pons pegaron la espantada a lo rápido para ir a largarlo todo a “Tito Mariano”. Y todo un cruce de comunicados que acabó derivando en desconcierto para todos menos para Costa, que se creía reforzado en su cargo de Secretario General.
Concretamente, en Radio Nacional de España entrevistaban a un tal Rafael Maluenda a eso de la 8 y media, más o menos. El tal señor Maluenda, a esa hora Portavoz Adjunto del PP decía que nada, nada, que Ric sigue y listo, de Secretario General y de Portavoz Parlamentario en las Cortes Valencianas. ¿Siguiente vuelta de tuerca? ¿Hay más?
¡Por supuesto que sí! ¡Peperos are Fiesta! Esta mañana había pleno en las Cortes Valencianas, y claro, al ser Ric el Portavoz de los peperos ahí, pues había que guardar la cara. Y eso han intentado hacer. Resulta que el mismo hombre, Rafael Maluenda, era Portavoz Adjunto (subalterno del Portavoz, para entendernos) y decía que Costa seguía de Secretario General y de Portavoz, a las 10 y media actuaría en la función como Portavoz popular, quedando la silla de Costa vacía, sin un buen traje a medida que la llenara, ni un reloj de 20.000 pavos en el que mirar la hora.

Y en otro orden de cosas, al parecer también se lo cargan de la Secretaría General del PPCV, que la asumirá César Augusto Asencio (lo de César Augusto no es coña).
Y a todo esto, ¿eso no era una conspiración de Garzón por su supuesto odio al PP? No dijo ayer Camps que confiaba en todos los dirigentes del PP valenciano, y especialmente en Costa. En fin, como se dice: “Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras”.
domingo 11 de octubre de 2009
Obama, ¿Premio Nobel de la Paz?
Por cierto, el otro día, inauguré una etiqueta a la que decidí nombrar “Menos Obama y más Bob Dylan”. Y vamos, me viene que ni pintada, la verdad, visto lo visto. Porque hoy voy, si me permiten la expresión, a “mear fuera del tiesto”.
A lo que vamos, Barack Obama, Premio Nobel de la Paz. Me parece, para empezar, curioso, y diría hasta grotesco, que se otorguen Premios Nobel de la Paz por intenciones, es como si a uno que dice que habría que hacer una vacuna contra el SIDA le dan el Nobel por Intento de Medicina, ¿esto qué es? Me temo que, o peloteo (lo cual no sería nuevo) o simplemente: “Tonterismo”, es decir, cosas que se hacen por quedar bien, hacer las cosas bonitas, etc. Puro tonterismo.
Ojo, no estoy criticando el propio Presidente Obama, sino, más bien, al hecho de que se le otorgue un premio que, a mi juicio, no merece. No merece, aún, no sé si en un futuro lo merecerá, pero no ahora, ni mucho menos. ¿Otros candidatos? Pues sí, para empezar, alguien con quien hay una deuda histórica: Mahatma Gandhi, un líder histórico del pacifismo y de la defensa de los Derechos Humanos que no se vio recompensado con este premio. O mi candidato, Bob Dylan, cantautor americano en cuyas letras se expresaba la rebeldía y la lucha de la juventud en plena Guerra de Vietnam, y durante la Guerra Fría. O al mismo Zapatero, que sacó a España de la Guerra de Irak al día siguiente de pisar La Moncloa.
Y como ellos, otros tantos, si será por ejemplos. Ejemplos, opino, entre los que no se encuentra Obama. Pero, en fin, volvemos a lo políticamente correcto a estar a bien con el “jefe”. Así no se avanza hacia la paz, así se harán muchas fotos y todo lo que queramos. Pero ya está.
Y sí, mis críticas en este punto no quitan que sienta admiración por Obama, como buen líder y buen Presidente que es (especialmente, comparándolo con su predecesor), pero no adelantemos acontecimientos. El tiempo pone a cada uno en su sitio y entrega lo que por justicia cada uno se merece. Aunque en esta ocasión, el Comité del Premio Nobel se haya querido adelantar… Esperemos, al menos, que el tiempo les dé la razón.
