Jetas.
Es una de las palabras que mejor resumen la situación interna que vive el Partido Popular en la Comunidad Valenciana y su relación con la Dirección nacional de Génova 13. El penúltimo episodio se vivió ayer por la noche y esta mañana con la sí/no-destitución de Ric Costa.
Iba yo con la empanada matinal en el autobús (ayer hubo que bajar a Cartagena, ya os contaré por qué) hacia Murcia y ahí estaban, en unas radios y en otras, hablando del asunto que ahora mismo se lleva el protagonismo en España: El Gürtel Valenciano, Sección de caballeros (es decir, Ricardo Costa y sus movidas). Contaban los follones (incalificables de otro modo) que hubo anoche con esta gente. Que si se reunió la dirección regional pepera valenciana y tras hablar Costa, Camps forzó los aplausos para que nadie hablara. Que si Trillo y González Pons pegaron la espantada a lo rápido para ir a largarlo todo a “Tito Mariano”. Y todo un cruce de comunicados que acabó derivando en desconcierto para todos menos para Costa, que se creía reforzado en su cargo de Secretario General.
Concretamente, en Radio Nacional de España entrevistaban a un tal Rafael Maluenda a eso de la 8 y media, más o menos. El tal señor Maluenda, a esa hora Portavoz Adjunto del PP decía que nada, nada, que Ric sigue y listo, de Secretario General y de Portavoz Parlamentario en las Cortes Valencianas. ¿Siguiente vuelta de tuerca? ¿Hay más?
¡Por supuesto que sí! ¡Peperos are Fiesta! Esta mañana había pleno en las Cortes Valencianas, y claro, al ser Ric el Portavoz de los peperos ahí, pues había que guardar la cara. Y eso han intentado hacer. Resulta que el mismo hombre, Rafael Maluenda, era Portavoz Adjunto (subalterno del Portavoz, para entendernos) y decía que Costa seguía de Secretario General y de Portavoz, a las 10 y media actuaría en la función como Portavoz popular, quedando la silla de Costa vacía, sin un buen traje a medida que la llenara, ni un reloj de 20.000 pavos en el que mirar la hora.

Y en otro orden de cosas, al parecer también se lo cargan de la Secretaría General del PPCV, que la asumirá César Augusto Asencio (lo de César Augusto no es coña).
Y a todo esto, ¿eso no era una conspiración de Garzón por su supuesto odio al PP? No dijo ayer Camps que confiaba en todos los dirigentes del PP valenciano, y especialmente en Costa. En fin, como se dice: “Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario