Genocidio.:
(Del griego. γένος, estirpe, y -cidio).
Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad.
Cito al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española para aclarar el sentido de este artículo. Israel esta cometiendo un genocidio en la franja de Gaza. En Gaza, un 70% de la población vivía bajo el umbral de la pobreza, antes de este estallido de violencia. Ahora, tras la destrucción de hospitales, comisarías de policía, mezquitas… Imagínense de que cifras estaremos hablando, de que drama humano estaremos hablando.
No soy de los que llevan pañuelo palestino, no porque no me solidarice con la causa de este pueblo, sino porque no creo que se apoye una causa mas que trabajando por ella. Además, no me gusta el hecho de que algunas personas lleven el pañuelo palestino y ni tan siquiera saben el significado que este tiene, me parece verdaderamente lamentable. Pero yo no soy quien para decirle a nadie como tiene que vestir (ni quiero serlo).
Volviendo al tema que nos ocupa, algunos (situados en la orbita mas extremista de la derecha española) defienden a Israel porque consideran que sus ataques lo son en legitima defensa. Se escudan en que había una tregua que Hamás rompió. Les recuerdo que Hamas es un grupo terrorista, no la representación del pueblo palestino, como pudiera ser un Presidente o un Primer Ministro. Tras ello, Israel ataco como estamos viendo, atacando a Hamás con todo su arsenal y “tirando a todo lo que se mueve”. Especialmente espeluznante es el ataque de Israel a un hospital infantil. ¿Qué malvado terrorista se ocultaba entre los rostros de niños enfermos? Solo Israel lo sabe.
Todo este problema viene de lejos, y nos lleva a un tema recurrente en este mundo de hoy y de siempre: Las religiones, cuya defensa radical puede acabar en esto. E Israel tiene carta blanca. Cuenta con el apoyo de los Estados Unidos, pues los lobbies judíos de poder controlan gran parte de los recursos económicos y financieros de aquel país, y eso, en la sociedad del “tanto tienes, tanto vales”, importa, vaya que si importa.
La resolución de este conflicto será dura, complicada y tardía; me temo. El escenario ideal acabaría en una Palestina independiente, y un Israel tolerante con su nuevo país vecino y laico, donde cristianos, judíos y musulmanes pudieran convivir en paz de una vez y para siempre.