Me sorprendido gratamente la nueva campaña del PP, con el innovador lema: “Más empleo, pensiones seguras”. Y digo gratamente, porque confirman todas mis sospechas acerca de su nulo, nulísimo, conocimiento sobre el funcionamiento del Estado del Bienestar español.
Alguno de sus gurús, por llamarlos de algún modo, estilo Arriola y demás compañía, ha debido leerse algún manual de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social II, y se habrá quedado a cuadro, en plan: “¡¡¡Adiós!!! Que las pensiones las pagan los trabajadores con lo que cotizan… Entonces, si hay paro, menos gente cotiza; y si hubiera menos paro, la gente cotizaría más” E hilando fino, más o menos durante 4 o 5 horas por palabra (no hace falta apresurarse) han tejido una campaña digna de ganar los premios “El Sol” de San Sebastián, donde se premian las mejores campañas publicitarias en toda Iberoamérica. Para hacer palmas con las orejas, que nivelazo.
Y mientras González Pons, Mato, Arriola y demás troupe se vanagloriaban, orgullosísimos de su recién parida campaña. Ramón Luís les pintaba la cara desvelando parte del programa oculto del PP caso de ganar las autonómicas: Sí, ladys and gentleman¸ ¡es la hora del copago! No han tenido suficiente con ir laminando, sin pausa pero sin prisa, la sanidad y la educación; sino que además ahora, los proles, como siempre, a pagar los pecados de su mala (malísima) gestión. Y si no te gusta… A golpe de mayoría absoluta te lo tragas, por rojo.
Y sí, ya le han tirado de las orejillas desde la calle Génova, número 13. Pero, vaya usted a creérselo, que en cuanto sea un día después del 22-M, empezarán a tirar de la manta y a sacar la tijera, a recortar lo poco que queda sin recortar. Y ay de quien se queje…
La solución que les propongo, es evidente, aunque la LOREG impide hacer comentarios explícitos sobre esto. Pero sólo hace falta dar una vuelta por las calles y plazas de la ciudad donde uno vive, y ver que si a esto no le damos la vuelta, nos va a ir mal no, lo siguiente.
El F.C. Cartagena no ascenderá a 1ª División, la llamada Liga BBVA. ¿Decepción, tristeza? Pues claro, pero me niego a participar en semejante concurso de obviedades. La Temporada 2009-2010 ha sido, para nuestro equipo, histórica, asombrosa, cargada de alegría y de emoción hasta el final.
Al final, las circunstancias, los puntos regalados tontamente, y otros elementos que prefiero no comentar; nos han impedido alcanzar la categoría de oro del fútbol español. El próximo año, lo volveremos a intentar, con un proyecto que, espero, continúe con la línea del actual y en el que permanezcan sus principales referentes aunque, seamos realistas, algunos de ellos, se marcharán a otros equipos de 1ª División, al haber demostrado en Cartagena su mejor potencial. Tal vez les ocurra como le ocurrió al eternamente recordado Carmona, que salió de Cartagena y pasó una temporada en el Recreativo de Huelva en la que, si bien, fue el mayor goleador del equipo onubense, no estuvo a la altura de su nivel en el Cartagena de años atrás.
Pero no ha sido este un año de rosas para el Cartagena. Para empezar, la discriminación de una Comunidad Autónoma más empeñada en promocionar un coche que Fórmula 1 que no corre y a un equipo que, con todos mis respetos aun pugna por salvarse de la quema del descenso. El Cartagena no tiene nada que agradecer a aquellos estómagos agradecidos del Gobierno Regional y del Ayuntamiento de Cartagena que sólo se han subido al carro cuando vieron que la cosa iba para adelante.
La misma alcaldesa de Cartagena, a la que no le gusta el fútbol, que puso todo de su parte para que el Cartagena no tuviera un patrocinador (intento que finalmente se vio frustrado por el empuje de los dirigentes albinegros) ahora se fotografía con la camiseta del equipo. La misma televisión autonómica, a algunos de cuyos profesionales aun les cuesta hablar bien del Cartagena, y ahora se las dan de más cartageneros que el submarino.
Pero claro, es más fácil beneficiar al equipo capitalino, obviando a otros equipos que están en la misma categoría. Más allá de lo lamentable que parece que la Administración Pública invierta dinero en grandes equipos y los niños de nuestra ciudad y de otras muchas localidades de la Región no puedan entrenar en un mísero campo de césped artificial. Este Gobierno Regional tiene otras preferencias: Una pegatina para un coche de Fórmula 1 que no corre y que no sale apenas en Televisión, y que ha costado varios millones a los ciudadanos de la Comunidad Autónoma y patrocinar al Real Murcia mientras la cantera del deporte murciano del futuro no tiene unas mínimas instalaciones decentes en las que hacer deporte. Pero bueno, todo es muy bonito, Ramón Luis, Pilar y sus amiguitos están muy contentos y satisfechos con la situación. Supongo que a ellos no les afectará, total, ni les gusta el fútbol, ni hacen deporte, ni nada de nada. Ellos, a lo suyo, a gastar dinero en pegatinas y en que al Cartagena, por el pique, le vaya lo peor posible.
Pero mientras hay vida hay esperanza, y lo hemos demostrado, la afición está unida por un proyecto que le gusta y le convence, la ciudad está volcada, a pesar de su alcaldesa, con un grupo de deportistas que han devuelto la ilusión a una ciudad que se había rendido a la modorra y la apatía.
Así que, paisanos, ni caras largas ni nada, orgullo, por ser el mejor equipo de la Región y uno de las mejores aficiones de toda España. La próxima temporada tenemos que estar ahí, más aun que esta, con más ímpetu, más ganas, más ahínco. Si lo logramos el equipo responderá tan bien como este año, o aun mejor.
Así que, a seguir soñando, porque este sueño no ha hecho más que empezar.
Una vez más (y van…) el Ayuntamiento de Cartagena traga con la marginación que sufre nuestra ciudad por parte del Gobierno Regional del PP. Pilar Barreiro no se cree Cartagena como punta de lanza del desarrollo de la Comunidad Autónoma, y traga con tener un hospital subdividido en dos edificios.
Nos quieren engañar otra vez, nos quieren tomar por tontos, jugando, además con algo tan importante como es la sanidad de todos los cartageneros. ¡No nos dejemos engañar! Estos mandamases del PP de Cartagena y de la Región de Murcia quieren discriminar a Cartagena, maltratarla una vez más. Es inconcebible que traguemos con que los servicios básicos se trasladen al Hospital de Santa Lucía y no estén en el Rosell. Es algo que afecta a la vida del paciente, pues implica un traslado mayor, lo cual, en casos extremos puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Pero eso parece que a Valcárcel y a Pilar Barreiro les da igual. Ellos están por desmontar el sistema público de sanidad, y no van a parar hasta conseguirlo, con todas sus consecuencias… Es aberrante, y los cartageneros tenemos que decirles alto y claro que no estamos dispuestos a que reduzcan ni un ápice la calidad de nuestros servicios sanitarios.