jueves, 5 de julio de 2012
Efectos reales
jueves, 28 de octubre de 2010
A este blog se le caen las hojas
lunes, 18 de octubre de 2010
Uno antes...
Uno antes divagaba sobre lugares
ahora netamente confusos por su absoluta claridad.
Uno antes discernía (trataba de discernir)
cuestiones a la larga efímeras.
Uno antes no se encontraba
más que un cenicero lleno de ceniza ajena.
Uno antes se emperraba en emperrarse
bajo la luz del “quién te ha robao la primavera”.
Uno antes demostró su tragicómica humanidad
a base de errores de todo corazón y escasa materia gris.
Uno antes vivió, uno antes dudó, uno antes aprendió.
Uno ahora vive, uno ahora duda, uno ahora aprende.
martes, 5 de octubre de 2010
Poema triste
domingo, 26 de septiembre de 2010
Canción del Verano (II): All Along the Watchtower
viernes, 17 de septiembre de 2010
Arriba el telón

Sí, lo sé: Has estado esperando unos meses deseando que no llegara ese día. Pero eso día ha llegado, my friend, y ahora toca volver al tajo, cumplir promesas, esquivar errores pasados y, en suma, buen pie, nuevo camino. Es hora de plantearse nuevos objetivos, de retomar los pasados aun no conseguidos, de recordar cómo se consiguieron los logrados. Y como no, de arreglar los errores pasados.
Lo haremos como sólo cada uno de nosotros sabe hacer. Lo haremos a estilo propio, cada cual según sus posibilidades. Algunos se lucirán, ahora más que nunca, otros se sentirán reyes del mundo y caerán, víctimas de su propio ego. El resto, seremos nosotros mismos, y punto. Con eso basta. Irá bien, mejor; e irá así porque deberá ir así.
Empieza Cuarto, segundo ciclo, y esas cosas. Una vez uno está perfectamente asentado en la universidad, ya no teme hacer kilómetros, sonreír, volar, todo a su tiempo. Ahora tocan, después del verano, Carthagineses y Romanos, y de postre, si la salud le respeta, concierto de Joaquín en Murcia. Y de paso, volver a ver caras que se echan de menos a este lado del Puerto de la Cadena, echar de menos a los que parten hacia los Apeninos, y ser en suma, radicalmente humano. Como siempre. Pero mejorando lo presente, que falta hace siempre.
viernes, 27 de agosto de 2010
Canción del verano (I): Por eso (Cantamelade)
martes, 17 de agosto de 2010
lunes, 16 de agosto de 2010
Untitled
Me he despertado
a las siete cincuenta
con ganas de ir adelante
sin miedo. De no recordarte ni echarte de menos.
Me has dejado helado
con tu cara de cloaca,
y tus ojos, que olvidan fácilmente el brillo
de la luz de la mañana.
Me has obligado a espantar mis fantasmas
a matar mis demonios.
Con el cariño
que yo les tenía…
Has esperado unos minutos
y has salido de casa.
Obligándome a seguirte
incrementando mi complejo de taxista.
Has vuelto con él,
le has besado.
Sojuzgada con un cargo de conciencia
que ni tú misma entiendes.
Incluso,
habéis hecho el amor.
Como tantas otras veces,
con la carga de mi recuerdo.
Y esta cara de capullo
que ya conoces cuando rompe los cristales.
La descubrirte tiempo atrás.
5 años. Y a volar.
viernes, 13 de agosto de 2010
Hay quien se niega a ver la realidad
con la certeza con que el Sol desnuda los amaneceres.
Hay quien enjaula los restos de su alma
intentando ser lo que no es.
Hay quien busca opciones fáciles a corto plazo
y no se arría las botas en una verdadera Búsqueda.
Hay quien se conforma con Ibiza
y no dirige su chalupa a Ítaca.
Lo siento por ustedes.
Jamás, nunca.
No.
domingo, 27 de junio de 2010
Aunque tú no lo sepas
viernes, 4 de junio de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
Milow's
lunes, 10 de mayo de 2010
Déjame, pensamiento, déjame
Déjame, pensamiento, déjame,
mañana seré tuyo,
volveré a ser tu presa.
Pero hoy,
mientras la luz araña en los árboles y pide
una oportunidad,
quiero que me recoja la inútil primavera.
A la casa del frío
regresaré mañana, cuando el tiempo
exponga sus razones
y el corazón pregunte
lo que falta por ver,
cuántos latidos
pueden quedarle para detenerse.
Luís García Montero
sábado, 8 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
Dorsales
sábado, 27 de marzo de 2010
Itaca
Cuando emprendas el viaje de regreso a Itaca,
ruega que el viaje sea largo,
lleno de aventuras, lleno de enseñanzas.
No temas a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
ni al irritado Poseidón.
Jamás te los encontrarás en tu camino,
si tus pensamientos se mantienen nobles
y el ideal anima a tu cuerpo y a tu espíritu.
Jamás te encontrarás a los Lestrigones,
a los Cíclopes, o al fiero Poseidón,
si tú no los llevas dentro de tu alma,
si tu propia alma no los conjura frente a ti.
Ruega que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas soleadas
cuando entres en puertos nuevos,
con el alma vibrante de alegría.
Visita los mercados fenicios,
y compra delicados productos,
madre de perlas y corales, ámbar y ébano,
y perfumes voluptuosos de todas clases,
todos los perfumes voluptuosos que puedas comprar.
Visita las ciudades egipcias,
y aprende de las piedras y de los que son sabios.
Ten siempre presente a Itaca en tu mente.
Llegar a ella es tu meta final.
Pero no apresures el viaje.
Es mejor prolongarlo por años,
para que cuando ancles tu nave en la isla
ya seas viejo y estés rico
con lo que has ganado en el viaje,
y sepas que Itaca no puede ofrecerte riquezas.
Itaca te ha regalado el magnífico viaje.
Sin ella no hubieras emprendido la jornada.
Pero ella no tiene más nada que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre,
Itaca no te habrá defraudado.
Seguramente que para entonces,
la sabiduría y la experiencia que has acumulado,
te habrán permitido comprender
lo que Itaca realmente significa.
Constantine P. Cavafy
lunes, 15 de marzo de 2010
Cosas que suenan a...
viernes, 12 de marzo de 2010
Libertad
la libertad debida y de vida.
Nótese la matización.
El poder elegir un segundo de tranquilidad,
que todos merecemos.
El que mis amigos me sonrían,
y se rían estúpidamente.
¿Hay algo más divertido?
El poder salir a pasear,
ya sea por Sabina, ya sea por Serrat.
lunes, 1 de marzo de 2010
Antártida
[Bésala… Bésala como si fuera la última vez.]
Antártida.
Es usted terriblemente cobarde,
empecé,
enfrentándome a una realidad,
lamentable.
Continué con una cruel carcajada.
Y aceleré.
Dejando atrás lo que simplemente, ya no era conmigo,
volviendo a ser lo que nunca debí haber dejado de ser.
El mundo había girado tanto,
que ya no le reconocía.
Éramos, simplemente, ajenos.
Ajenos, por una realidad que no nos era propia.
Mis confianzas fueron devueltas con insultos.
Céntrese usted en descubrirse a sí mismo.
Los demás emprenderemos viajes a la Antártida.
Donde siempre amanece.