Hace cinco años ya, y lo recuerdo nítidamente, como si fuera ayer. Bajar de clase de Geografía al recreo y ver como, sorprendentemente, la televisión de la cantina estaba encendida. ETA había matado a 50 personas en Madrid.
Qué barbaridad, qué inhumanidad, ¿qué han hecho esta vez? ¿Cómo es posible, si nunca habían matado a tanta gente?
Y al final, resultó que ni era ETA ni eran 50 personas.
Y ese 12 de marzo fui (fuimos) a la manifestación a la que nos convocó el Presidente del Gobierno. Era la segunda manifestación en cosa de un año.
Y qué razón tenías.
“Carlos, hace un año nos manifestamos contra una guerra; ahora nos manifestamos contra sus consecuencias.”
Qué barbaridad, qué inhumanidad, ¿qué han hecho esta vez? ¿Cómo es posible, si nunca habían matado a tanta gente?
Y al final, resultó que ni era ETA ni eran 50 personas.
Y ese 12 de marzo fui (fuimos) a la manifestación a la que nos convocó el Presidente del Gobierno. Era la segunda manifestación en cosa de un año.
Y qué razón tenías.
“Carlos, hace un año nos manifestamos contra una guerra; ahora nos manifestamos contra sus consecuencias.”
Estos señores del PP, a los mismos que decían que iban a aceptar la sentencia judicial fuera la que fuera, ya están diciendo que quieren que se investigue más. Vamos a ver, si aceptamos la sentencia, aceptamos su veracidad. Aceptamos que es totalmente fehaciente, y por tanto, que no tiene peros.