Es lo que ocurre cuando te presentas como un pseudo-mesías que va a pacificar Oriente Medio, crear la sanidad pública en EE.UU., que vas a salvar el maldito planeta, tío. Que luego, eres humano; y ni Oriente Medio era tan fácil de pacificar (más si sigues dando cobertura a Israel del modo mezquino en que lo haces), ni tu Sanidad Pública es tal (más bien un complemento a la privada, que vaya tela), ni puedes salvar el planeta.
En resumen, que Obama ha aplicado una receta que, si no es igual que la de Bush, se le asemeja bastante, y si haces políticas de derechas, los ciudadanos acaban votando a la derecha, porque lo ven lo natural. Esperemos que el Sr. Obama sepa reconducir la situación, o le entregará en bandeja la nación más poderosa de la Tierra a los republicanos más ultras que ha visto ese país en décadas.
Y ante esto, un socialdemócrata europeo como es el que suscribe, sólo puede fantasear con una ficticia Norteamérica que hubiera sido liderada por Robert Zimmerman a.k.a. Bob Dylan, hace años y años para que este mundo pudiera haber sido un lugar mejor.
A estas alturas del cuento, sólo nos queda soñar, y esperar a que, en un futuro, las gentes seamos capaces de despertar. Entonces, y sólo entonces, podremos hablar de una sociedad verdaderamente humana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario