Echando de menos guitarras,
acordes.
Solos cutres, baratos,
de esos que cualquiera podría.
Echando de más esquemas,
apuntes.
Latas vacías de Red Bull,
que se amontonan en la papelera.
Los subrayadores se gastan,
los bolis se destintan.
Las obligaciones se posponen.
Sólo quedan estos ratos de relax,
en los que alterarse no forma parte del juego.
De recordar cómo el alma conoció al cuerpo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario