Me enteré ayer de que Pasqual Maragall abandonaba su militancia en Partit del Socialistas Catalans (PSC). Para ser sincero, no me sentó muy bien. Pero, en fin, sus razones tendrá, me dije a mí mismo. Imaginaos mi sorpresa al ver este mediodía que Maragall ha anunciado que tiene inicio de la enfermedad de Alzheimer.
La verdad, son cosas que entristecen mucho. Que un hombre (y no sólo por el hecho de que sea o siga siendo, no lo se, socialista) de su relevancia, un hombre que a sido un todo para Barcelona y Catalunya (responsable de las Olimpiadas de Barcelona ’92 y del nuevo Estatut de Catalunya, anuncie que padece tal enfermedad… Y no sólo porque haya sido una persona vital para la historia moderna de Catalunya, que también, sino porque el Alzheimer en una enfermedad cruel. Todos aquellos y aquellas que conviven con un enfermo lo sabrán mejor que yo. Cuando uno deja de ser uno mismo, parece que lo pierda todo...
La verdad, son cosas que entristecen mucho. Que un hombre (y no sólo por el hecho de que sea o siga siendo, no lo se, socialista) de su relevancia, un hombre que a sido un todo para Barcelona y Catalunya (responsable de las Olimpiadas de Barcelona ’92 y del nuevo Estatut de Catalunya, anuncie que padece tal enfermedad… Y no sólo porque haya sido una persona vital para la historia moderna de Catalunya, que también, sino porque el Alzheimer en una enfermedad cruel. Todos aquellos y aquellas que conviven con un enfermo lo sabrán mejor que yo. Cuando uno deja de ser uno mismo, parece que lo pierda todo...
Nos queda la lucha, compañero
Esto me recuerda también el triste caso de Adolfo Suárez, primer Presidente democrático de la actual etapa democrática de España (para algunos, no así para mí, el mejor Presidente del Gobierno que ha habido en España). Ahora, quien fuera el máximo dignatario de nuestro país, no recuerda, o poco recuerda, quien fue. No recuerda, siquiera quien es. De ahí que diga que ante todo, es una enfermedad cruel.
Menos investigación armamentística y más investigación acerca de los problemas que realmente afectan a la gente. Y ojalá algún día, un/a brillante científico/a aparezca en televisión y anuncie que ha descubierto una solución para este mal. Ahorraría esto mucho sufrimiento en el mundo.
No me gustan los circos, y me da la impresión de que éste va a ser uno de ellos. Por suerte al socialismo no le hace falta unirse a la prensa rosa para salir hacia delante, espero que se quede en un pequeño comunicado y no le siga el típico libro "lucho contra el alzehimer" y esas cosas. Me resulta curioso la colaboración ahora con la investigación de enfermedades. El socialismo no debe dejar qe emigremos los jóvenes científicos a investigar a otros mundos porque nosotros no dejamos a los social.
ResponderEliminar(Me gustó tu blog seguiré viniendo, al mío estás invitado)